Asistente de IA para WhatsApp: cómo configurarlo para que no invente precios ni citas
Un asistente de IA bien configurado contesta al momento, a cualquier hora, recoge los datos del cliente y deja la conversación lista para tu equipo. Mal configurado, promete descuentos que no existen o da citas que nadie apuntó. La diferencia no está en el modelo de IA, sino en cómo lo preparas.
Por qué un asistente se inventa cosas
Los modelos de lenguaje están hechos para dar respuestas que suenan bien. Si no tienen la información, rellenan el hueco con algo plausible. Por eso la regla número uno es darle la información correcta y pedirle explícitamente que, si no la tiene, lo diga y derive.
La información que necesita
- Qué haces y qué no haces (los servicios que no ofreces también importan).
- Precios orientativos o «desde», y cuándo depende de una visita o un presupuesto.
- Horario, zona de trabajo y forma de pago.
- Preguntas frecuentes con sus respuestas reales.
- Qué datos tiene que pedir al cliente (nombre, qué necesita, cuándo, dónde).
Mantén esa información en un solo sitio y que el asistente la lea de ahí. Si cambias un precio, cámbialo una vez.
Las reglas que no se negocian
- No inventar precios, descuentos, plazos ni condiciones. Si no está en la información, decir que lo confirma una persona.
- No confirmar una cita sin comprobar la agenda real. Ofrecer huecos libres y apuntar la cita solo cuando el sistema la guarde.
- Derivar a una persona cuando el cliente lo pida, cuando haya una queja o cuando la pregunta no esté cubierta.
- No hablar de temas que no son del negocio.
- No pedir datos sensibles que no necesita (por ejemplo, datos de salud, salvo que sea imprescindible y esté previsto).
Cuándo debe apartarse
Un buen asistente sabe cuándo callarse. Cuando deriva, debe pausarse en esa conversación, avisar al responsable (al móvil o por email) y dejar un resumen de lo hablado. Así la persona que entra no tiene que volver a preguntar todo.
Cómo probarlo antes de activarlo
| Prueba | Lo que debe hacer |
|---|---|
| «¿Cuánto cuesta X?» (algo sin precio en la información) | Decir que lo confirma una persona y pedir los datos |
| «¿Me hacéis un 30 % de descuento?» | No prometerlo; derivar si insiste |
| «Quiero cita mañana a las 9» (hueco ocupado) | Ofrecer otros huecos libres |
| «Quiero hablar con alguien» | Derivar al momento |
| Una pregunta que no tiene nada que ver | Volver amablemente a lo que ofrece el negocio |
Cómo medir si funciona
- Tiempo hasta la primera respuesta.
- Conversaciones atendidas solo por el asistente y conversaciones derivadas.
- Clientes con los datos completos y citas creadas.
- Respuestas corregidas por tu equipo: si se repiten, falta información.
- Coste por conversación (respuestas de IA y mensajes de Meta).
Cómo lo hace Nova
En Nova creas el asistente respondiendo unas preguntas o desde una plantilla de tu sector, y le añades tu web, PDF o Excel como base de conocimiento. Contesta por WhatsApp y en el chat de tu web, apunta a cada cliente en el CRM y se aparta cuando debe, avisando a la persona responsable. Las respuestas de IA van incluidas en el plan (500, 2.000 o 6.000 al mes) y nunca se cobra de más sin que lo pidas. Más contexto en qué puede hacer un chatbot con IA.
Preguntas frecuentes
¿Un asistente de IA puede dar citas por WhatsApp?
Sí, si está conectado a tu agenda real y comprueba los huecos libres antes de ofrecerlos. Nunca debe dar por confirmada una cita que el sistema no ha guardado.
¿Qué pasa si el asistente no sabe responder?
Debe decirlo, pedir los datos del cliente y derivar a una persona, que recibe un aviso con el resumen de la conversación.
¿Sustituye a mi equipo?
No. Atiende lo repetitivo y fuera de horario, cualifica y ordena. Las ventas complejas, las quejas y las excepciones siguen siendo de tu equipo.
Fuentes
Información revisada el 21 de octubre de 2026. Los precios y las normas de terceros cambian: comprueba siempre la fuente oficial.